LEYENDA DE LA MORA DEL SALTO DE USERO EN BULLAS.

20151110_102243Se dice que, en Bullas, al caer la noche, el espectro de una joven mora revive desde tiempos inmemoriales el drama de un amor imposible con un cristiano y se lanza a una poza donde muere ahogada.
Tales son la fama y la importancia de esta tradición, que en la Noche de San Juan los vecinos e congregan para llevar a cabo la llamada “Bajada de la Mora”.
En tiempos de las Cruzadas, vivía en las cercanías Bullas, un rico moro, tan famoso Por sus riquezas como por la belleza de su única hija a quien, a pesar de los muchos jóvenes que la pretendían en matrimonio, no mostraba ningún deseo de casarse.
usero-03Sucedió que una tarde, durante un paseo por las orillas, del río Mula cerca del paraje conocido hoy como salto del Usero, se encontró con un joven casadero cristiano que abrevaba a su caballo. De ese encuentro, nació un amor tan Intenso, que enseguida, movidos por el ímpetu desenfrenado de su juventud, y el deseo de estar juntos, decidieron contraer matrimonio. Los jovenes fueron a pedir permiso al padre de ella, que se negó rotundamente a la boda y ordenó que el joven fuera expulsado de su casa y encerró bajo siete llaves a su hija. Desesperado, el joven le hizo llegar un mensaje de despedida a su amada y embarcó hacia Tierra Santa a luchar contra el infiel. La joven mora, esperó en vano meses y meses el regreso del caballero. Jamás volvió a tener noticias suyas y tampoco jamás quiso casarse con ninguno de los pretendientes que su familia le propuso. Su padre amenazaba, su madre rogaba, pero nada podía convencerla de que tomara esposo.
Por ves si conseguía doblegar su voluntad, su padre ordenó que fuera encerada en una cueva de pastores, que sólo se le diera para alimentarse pan y agua y unos pobres harapos para cubrir su cuerpo. Todo fue en vano. La joven no opuso resistencia alguna y se dejó encerrar; encerrada siguió llorando y anhelando el regreso de su amado.
Al cabo de unos meses las sirvientes que llevaban la triste comida la encontraron muerta. 13450062_1108277622547185_675207070081829146_nCada año en la fecha de partida de su caballero, el espíritu de la joven mora aparece en lo alto de algún otero con la vista fija y perdida en el horizonte esperando ver el regreso de su amado.
Publicado por Antonio Gil de la Copa
Foto de Turismo de Bullas.
Foto de Antonia Martinez Aparicio.

2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *