Pasodoble Paquito el Chocolatero

Hay una música que está en todas las fiestas de nuestro país y como fiesta es cultura dedicamos esta Mitad Invisible al pasodoble Paquito el Chocolatero de Gustavo Pascual Falcó.
Un pasodoble que “mueve corazones” y “cambia estados de ánimo”, un claro ejemplo de que de la “sencillez puede salir algo grande”.

Paquito el Chocolatero es una composición musical española creada en 1937 por el autor español Gustavo Pascual Falcó, nacido en 1909 en la localidad de Cocentaina,provincia de Alicante. Escrita con el aire de un pasodoble español, y dedicada a su cuñado, Francisco Pérez Molina, conocido como Paquito «el chocolatero», y estrenada para las fiestas de Moros y Cristianos de su pueblo. Desde entonces, el pasodoble cobró vida en las tierras valencianas, desde hace casi un siglo que se oye por sus calles, tocándola innumerables músicos de las centenares de bandas musicales que existen por toda la comunidad, más tarde, gozó de una amplia difusión y popularidad en España, siendo según un informe de la SGAE, la pieza musical más interpretada en vivo durante el año 2007. A día de hoy se considera la obra más interpretada del mundo y la más versionada, tanto en instrumentación como en letra. 1
La partitura original dispone de letra de acompañamiento en valenciano, aunque ésta existe en otras versiones. Ésta puede ser vista en el museo festero de Cocentaina, donde además se muestra la guitarra con la que el propio Gustavo Pascual compuso los acordes del popular y reconocido pasodoble.
El pasodoble es una pieza sencilla, pero indispensable en las fiestas de Moros y Cristianos. Su originalidad emana de esa fuerza interior que el público descubre al momento. No importa que ese público desconozca nuestras fiestas, que sea de una nacionalidad distinta de la nuestra, su melodía hace vibrar las fibras más sensibles de nuestro interior, arrastrando a su paso la alegría y el hermanamiento. “Paquito el Chocolatero” es ya un pasodoble universal, ha rebasado las fronteras de nuestra cultura y seguirá abriéndose camino en todos aquellos lugares donde pueda hacer sonar sus notas.

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